RESEÑA DEL BLU-RAY "EL SEXO ESTÁ LOCO" DE RESEARCH ENTERTAINMENT
Dentro de la filmografía de Jesús Franco existe una etapa especialmente libre y experimental que coincide con los primeros años de la Transición española, cuando la relajación de la censura permitió al director regresar a su país natal y explorar territorios que durante décadas habían estado prohibidos. El sexo está loco (1981) pertenece a ese periodo de absoluta libertad creativa, una película inclasificable donde Franco mezcla erotismo, ciencia ficción, comedia absurda, sátira cinematográfica y una estructura narrativa que parece construida desde el caos más absoluto.
Más que una película convencional, El sexo está loco es un experimento cinematográfico en el que Jess Franco juega con las propias reglas del medio. La historia parte de una premisa delirante: un espectáculo teatral erótico representa una fantasía sobre extraterrestres que llegan a la Tierra para aparearse con mujeres humanas e intentar asegurar su reproducción. Lo curioso es que un grupo de auténticos alienígenas asiste como público a la función y decide que la idea es excelente, llevando esa fantasía ficticia a la realidad.
A partir de ahí, Franco construye una película donde resulta complicado diferenciar entre representación, fantasía y realidad. Los personajes parecen cambiar de identidad, las situaciones se transforman sin previo aviso y la narración avanza mediante asociaciones libres más cercanas al sueño que a una estructura clásica. En manos de otro director, esta acumulación de ideas podría haber desembocado únicamente en una sucesión de escenas sin sentido, pero Franco convierte esa aparente anarquía en parte fundamental de su propuesta.
La película es, en muchos sentidos, una declaración de principios sobre el cine de Jess Franco durante los años ochenta: provocadora, juguetona, imperfecta y completamente ajena a las convenciones narrativas. El director no busca contar una historia tradicional, sino crear una experiencia sensorial donde el espectador se sienta atrapado dentro de una especie de pesadilla erótica y surrealista.
Jess Franco rompe la cuarta pared en una orgía surrealista de ciencia ficción, erotismo y cine dentro del cine. Uno de los elementos más fascinantes de El sexo está loco es su carácter metacinematográfico . Franco no se limita a dirigir la película, sino que aparece dentro de ella, mostrando la cámara, interviniendo en las escenas y rompiendo constantemente la cuarta pared. En varias secuencias podemos ver al propio realizador detrás del aparato cinematográfico, dando instrucciones a los actores, modificando el tono de una escena o repitiendo una misma situación con una interpretación diferente.
Estas rupturas convierten la película en una reflexión humorística sobre la propia naturaleza del cine erótico y sobre los mecanismos de producción de las películas de bajo presupuesto. Franco parece reírse tanto de sus propios métodos de trabajo como de los códigos del género, mostrando que detrás de la fantasía que observa el espectador existe siempre un equipo, una cámara y unos actores intentando construir una ilusión.
Especialmente memorable es la forma en que juega con las repeticiones y los cambios de tono. Una misma escena puede ser interpretada primero como un drama intenso y después repetirse con una intención cómica simplemente cambiando la actitud de los intérpretes. El resultado es una película consciente de sí misma, que constantemente recuerda al espectador que está viendo una construcción cinematográfica.
El erotismo ocupa, como era habitual en esta etapa de Franco, un lugar central. El sexo está loco nace en un momento en el que el cine español empezaba a explorar una mayor libertad sexual tras décadas de censura. La película funciona como una parodia de la explosión del cine erótico de la Transición, exagerando sus elementos hasta convertirlos en una caricatura delirante.
Sin embargo, Franco no se limita a mostrar erotismo como reclamo comercial. Lo utiliza como herramienta para hablar del deseo, la obsesión y la liberación de los impulsos reprimidos. El sexo aparece convertido en una fuerza absurda e imparable que invade todos los espacios de la película, hasta el punto de que la propia invasión extraterrestre parece una extensión cómica de esa obsesión humana.
La presencia de Lina Romay resulta fundamental dentro del universo del filme. Convertida en una de las grandes musas del cine de Franco, la actriz aporta esa mezcla de sensualidad, naturalidad y complicidad con el director que caracteriza muchas de sus colaboraciones. Su personaje funciona como el centro alrededor del cual gira esta mezcla de conspiraciones, encuentros sexuales, extraterrestres y situaciones imposibles.
Visualmente, la película demuestra también el talento de Franco para encontrar imágenes extrañas y sugerentes con recursos mínimos. El uso de espejos, cristales, reflejos y encuadres poco convencionales crea una sensación de realidad fragmentada. La cámara parece moverse libremente por los espacios, descubriendo cuerpos, paisajes y objetos como si estuviera explorando un sueño.
La fotografía y el montaje refuerzan esa sensación de desconcierto. Los cambios bruscos de ritmo, las transiciones inesperadas y la mezcla de estilos convierten la película en una experiencia cercana al cine experimental. En algunos momentos parece una comedia erótica; en otros, una película de ciencia ficción barata; en otros, una pesadilla surrealista cercana al universo de autores como Luis Buñuel o incluso ciertos planteamientos de David Lynch.
La banda sonora contribuye igualmente a esa atmósfera cambiante. La música pasa del jazz al tono fantástico, del ambiente inquietante a la ligereza cómica, acompañando una película que nunca permanece demasiado tiempo en un mismo territorio.
El reparto incluye habituales del cine de Franco como Antonio Mayans, que participa bajo el seudónimo de Robert Foster, además de otros intérpretes ligados al universo del director. Más que buscar grandes interpretaciones dramáticas, la película apuesta por una complicidad colectiva: los actores parecen formar parte de un juego cinematográfico donde lo importante es dejarse llevar por la imaginación del realizador.
Resulta imposible valorar El sexo está loco con los criterios habituales del cine narrativo. Su argumento es deliberadamente absurdo, su estructura es caótica y muchas escenas parecen surgir de una improvisación permanente. Pero precisamente ahí reside su atractivo. Franco no intenta realizar una película perfecta, sino una película libre.
Es una obra que representa como pocas la filosofía de un cineasta que siempre estuvo interesado en romper límites: entre realidad y ficción, entre cine comercial y experimental, entre erotismo y humor, entre la seriedad y la parodia. El sexo está loco es una película que se ríe del propio concepto de película.
Para el espectador acostumbrado a una narración convencional puede resultar desconcertante, incluso agotadora, pero para los seguidores del cine de Jess Franco es una auténtica pieza de culto. Una rareza nacida de una época concreta del cine español, cuando la desaparición de las antiguas prohibiciones abrió la puerta a todo tipo de excesos creativos.
En definitiva, El sexo está loco es Jess Franco llevado al extremo: una explosión de erotismo, ciencia ficción, humor absurdo y experimentación donde el director convierte sus limitaciones presupuestarias en libertad artística. Una película imperfecta, provocadora y completamente inclasificable que funciona como una declaración de amor al cine entendido como juego, fantasía y transgresión.
El Sexo está Loco [Blu-ray] (1981)
Lina Romay (Actor), Lynn Endersson (Actor), Jesús Franco (Director)
Extraterrestres que se reproducen con asombrosa velocidad, ¡un hijo cada 9 segundos! Dos matrimonios que se enamoran en grupo y fundan una nueva forma de convivencia: el cuatrimonio. Agentes secretos sin escrúpulos. Tangos argentinos. Sacrificios humanos ofrendados a San Cucufate. Estas situaciones y otras todavía más absurdas se suceden (con todo el mundo en pelotas, por supuesto) en "El sexo está loco".
Detalles del producto
Relación de aspecto : 1.66:1
Clasificado : No recomendada para menores de 18 años
Dimensiones del paquete : 19 x 14 x 1 cm; 100 g
Director : Jesús Franco
Formato multimedia : Blu-ray
Tiempo de ejecución : 1 hora y 26 minutos
Fecha de lanzamiento : 21 julio 2026
Actores : Antonio Mayans, Antonio Rebollo, Laura García, Lina Romay, Lynn Endersson
Idioma : Castellano (DTS HD 2.0 Stereo)
Estudio : research
ASIN : B0H5TBXCH5
País de origen : España





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