miércoles, 6 de mayo de 2026

RESEÑA DEL BLU-RAY "BODEGÓN CON FANTASMAS" DE RESEARCH ENTERTAINMENT

 

RESEÑA DEL BLU-RAY "BODEGÓN CON FANTASMAS" DE RESEARCH ENTERTAINMENT

  Bodegón con fantasmas es una de esas películas que parecen surgir de un lugar extraño, casi marciano, como si alguien hubiera decidido mezclar el costumbrismo rural más reconocible con un humor absurdo y una reflexión incómoda sobre la muerte. El resultado es una obra profundamente singular: divertida, perturbadora y, sobre todo, difícil de encasillar.

Desde el principio, Enrique Buleo, su director, deja claro que no es una película sobre la muerte al uso. De hecho, su intención es casi la contraria: desdramatizarla. Frente a una tradición occidental que tiende a envolver la muerte en solemnidad y miedo, Buleo opta por tratarla como algo cotidiano, incluso banal. No porque le reste importancia, sino porque entiende que solo desmitificándola podemos enfrentarnos a ella sin paralizarnos. Y ahí está una de las claves de la película: bajo su apariencia excéntrica, habla mucho más de la vida que de la muerte.

El film es una inclasificable tragicomedia sobre lo cotidiano y lo inexplicable estructurándose  como un relato episódico compuesto por cinco historias. Esta decisión no fue casual: Buleo, amante de las narrativas fragmentadas, buscaba un formato que le permitiera explorar distintas situaciones y personajes sin necesidad de construir una trama convencional. Sin embargo, ese mismo formato fue uno de los principales obstáculos durante la financiación, debido al prejuicio industrial hacia las películas episódicas. Paradójicamente, el público ha respondido con naturalidad: si funciona, funciona, independientemente de su estructura.

Cada episodio presenta situaciones aparentemente cotidianas , una pareja anciana, un cura en crisis, una mujer obsesionada con lo sobrenatural,  que poco a poco se deslizan hacia lo absurdo, lo macabro o lo inquietante. El tono oscila constantemente entre la risa y el desasosiego, en una línea muy fina donde el espectador no sabe si debe reír o sentirse incómodo por hacerlo. Esa ambigüedad es totalmente buscada: la película quiere que sonrías… pero también que suspires.

Uno de los mayores logros del film es precisamente ese equilibrio entre humor, tragedia y absurdo . Buleo construye una tragicomedia rural donde lo cómico nunca es completamente ligero ni lo dramático llega a ser devastador. Hay una voluntad clara de evitar tanto la caricatura como el dramatismo excesivo. Cada escena parece medida al milímetro: si algo se vuelve demasiado ridículo, se recorta; si se vuelve demasiado solemne, se introduce un elemento absurdo que lo desestabiliza.

Este juego constante convierte a la película en una experiencia peculiar. No es una comedia al uso , sino una mezcla de humor negro, absurdo y melancolía. Una comedia que funciona mejor cuando se enfrenta a lo incómodo: cuanto más tremendo es lo que ocurre, más espacio hay para la risa.

Aunque la película transcurre en un entorno rural, evita caer en la típica mirada condescendiente o folclórica sobre “los pueblos”. Buleo filma desde dentro, no desde la distancia urbana. Su mirada no exotiza ni idealiza: simplemente observa. El film no es una película sobre el mundo rural, sino sobre personas, emociones y conflictos universales que podrían existir en cualquier lugar.

El pueblo , sin nombre explícito,  funciona más como un espacio simbólico, casi un “no lugar”, donde lo real y lo fantástico conviven con naturalidad. En este sentido, la influencia de   Pedro Páramo   es evidente: un universo donde vivos y muertos se entremezclan, donde lo sobrenatural no rompe la realidad sino que forma parte de ella.

La película también bebe del imaginario popular: leyendas, apariciones, supersticiones. Elementos como las caras de Bélmez o fenómenos paranormales locales se integran en la narrativa no como curiosidades, sino como parte de una identidad cultural construida a partir de la necesidad de creer. Porque, en el fondo,  Bodegón con fantasmas  habla también de eso: de cómo los seres humanos intentamos dar sentido a lo inexplicable.Sin embargo, Buleo evita dar respuestas.  La película no afirma ni niega la existencia de lo sobrenatural; simplemente convive con la duda. Y esa ambigüedad la hace más interesante.

Otro de los grandes aciertos es su apartado visual. La dirección de arte construye espacios profundamente reconocibles , casas de pueblo, cocinas antiguas, objetos cotidianos,  pero introduce pequeños elementos que generan incomodidad. Todo parece normal… hasta que deja de serlo. Esa sensación se refuerza con una puesta en escena de planos fijos, casi pictóricos, que convierten cada encuadre en una especie de cuadro. La estética recuerda por momentos a cierto cine estilizado contemporáneo, pero siempre anclado en una textura muy española, muy reconocible.

Quizá uno de los aspectos más refrescantes de la película es su rechazo a ser aleccionadora. Buleo huye deliberadamente del cine con mensaje evidente, de las historias que buscan enseñar algo de forma directa. Cree más en la intuición que en el discurso, en crear primero y explicar después .Esto no significa que la película sea vacía. Al contrario: está llena de ideas, pero no subrayadas. Habla de la muerte, la soledad, la fe, la pérdida o el sinsentido de la vida, pero lo hace sin imponer una lectura concreta. El espectador es libre de encontrar , o no,  significado.

En palabras del propio director, es una colección de historias nada épicas sobre lo difícil que es vivir… tanto vivo como muerto. Y quizá ahí reside su mayor virtud: en recordarnos, entre risas incómodas, que la vida y la muerte están mucho más cerca de lo que pensamos.La película nace de una tensión constante entre lo íntimo y lo colectivo. Por un lado, sus historias parten de experiencias profundamente personales , como el miedo a la muerte o la necesidad de procesar pérdidas cercanas,  pero por otro, esas inquietudes se transforman en relatos compartidos que encuentran eco en públicos muy diversos, incluso fuera de España. Esto sugiere que su propuesta no busca únicamente contar anécdotas locales o retratar lo rural, sino construir un imaginario donde lo cotidiano y lo extraño conviven de forma natural, casi como una extensión de la vida misma. 

Además, resulta significativo cómo su forma de entender el humor se aleja de los códigos más convencionales. Buleo apuesta por una comicidad seca, casi incómoda, que surge más de la situación y de la mirada que de los chistes evidentes similar a la película de culto Amanece que no es poco. Esto conecta con su interés por lo involuntario y lo cotidiano, donde lo absurdo aparece sin necesidad de subrayarlo. De este modo, el humor no actúa solo como entretenimiento, sino como una herramienta para desactivar lo trágico , especialmente la muerte,  y permitir al espectador enfrentarse a ello desde un lugar más ambiguo, entre la risa y la inquietud.

Por último, también se percibe una clara reivindicación de lo periférico, no solo en términos geográficos sino también creativos. Su origen rural no se presenta únicamente como una dificultad dentro de la industria, sino como una fuente de identidad y diferenciación. En lugar de imitar modelos urbanos o tendencias dominantes, Buleo construye un universo propio donde lo local adquiere valor narrativo y estético. Así, su obra se posiciona dentro de una corriente del cine español que busca nuevas voces y miradas, apostando por relatos que, precisamente por su singularidad, logran conectar con sensibilidades más amplias.

Lo original de la propuesta ha sido reconocido con una recepción muy positiva en festivales como Festival de Sitges, donde el público, especialmente el más cinéfilo, ha conectado con su enfoque arriesgado. Este reconocimiento se refleja en su nominación a Mejor película en Sitges 2024, así como en sus 6 nominaciones en los Premis Lola Gaos y su nominación a Mejor comedia en los Premios Feroz 2024.En circuitos de cine de género, donde se valora la originalidad, ha encontrado un terreno especialmente fértil.

Bodegón con fantasmas  es una película rara en el mejor sentido de la palabra. Una obra que mezcla lo absurdo con lo profundo, lo cómico con lo trágico, lo cotidiano con lo fantástico. No busca gustar a todo el mundo ni ofrecer respuestas claras, pero sí provocar una experiencia distinta.

                                              

Bodegón Con Fantasmas [Blu-ray] (2024) Bodegón con fantasmas

Rodeados por viñedos y tierras de cereales, los habitantes de un pueblo de La Mancha pasan sus días con normalidad. Unos, los vivos, luchando contra los aprietos de la vida mientras otros, los fantasmas, lidian con los sinsabores de la muerte.

Rodeados por viñedos y tierras de cereales, los habitantes de un pueblo de La Mancha pasan sus días con normalidad. Unos, los vivos, luchando contra los aprietos de la vida mientras otros, los fantasmas, lidian con los sinsabores de la muerte.

Detalles del producto

Relación de aspecto ‏ : ‎ 1.66:1

Clasificado ‏ : ‎ No recomendada para menores de 7 años

Dimensiones del paquete ‏ : ‎ 19 x 14 x 1 cm; 100 g

Director ‏ : ‎ Enrique Buleo

Formato multimedia ‏ : ‎ Blu-ray

Tiempo de ejecución ‏ : ‎ 1 hora y 28 minutos

Fecha de lanzamiento ‏ : ‎ 25 mayo 2026

Actores ‏ : ‎ Consuelo Trujillo, Enric Benavent, Fernando Sansegundo, Nuria Mencía

Subtítulos: ‏ : ‎ Español, Inglés

Idioma ‏ : ‎ Español (Audio 5.1)

Estudio ‏ : ‎ research

ASIN ‏ : ‎ B0GVKNCBM7

País de origen ‏ : ‎ España

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